
La tele y los medios en general administran la realidad impunemente y nos muestran lo que ellos quieren. Muchos compran y viven esa realidad armada. Otros le hacemos la guerra.
Chiquitos que lloran en la tele a cara descubierta por la carenciada vida que les toca. Conductores que se conmueven y que llenan sus ojos de lágrimas. La audiencia y el estudio parecen humanos llorándo al únisono por la pobre vida de algunos sin reparar, a veces, en sus verdaderas pobres vidas. Pero las lágrimas y la humanidad duran un programa, apenas. Unos días después el mismo conductor se conmueve por la rica vida de un pseudo playboy vernáculo integrante, ahora, de su troupe fashion. "Lo amo" llegó a decir el conductor (léase Tinelli) en referencia al playboy vernáculo(léase Ricardo Fort)
Este último prepoteando con su frondosa billetera deambula por los canales ostentando fortunas que se reflejan en sus muñecas adornadas con costosos relojes y pulseras y dedos escondidos bajos los anillos. Gasta 8 a 10 lucas en cada salida. Una manada de zánganos le festeja sus ocurrencias, como la de cantar o abanicarse, por ejemplo.
Fantino en medio del gaterío que su programa es, lo presenta como el tipo al que todo el mundo quiere ser o parecerse. Válgame Dios. Así estamos? Eso queremos ser? Un vago que tuvo la dudosa virtud de heredar una fortuna que le permitió hasta operarse la quijada para tener una ¿mejor? apariencia.
Hasta aquí todo bien. Al fin y al cabo es otra hormiguita más en el mundo que al igual que los pelotudos están por doquier. Ahora que este ostentador obsceno de la riqueza y la vagancia nos venga a dar cátedra sobre seguridad ya es el colmo. Que este energúmeno diga que en los '90 se podía caminar por las calles sin seguridad es más inhoble que sus cintos de 600 dólares.
El dice que tiene que salir con batallón de patovas armados hasta los dientes por la inseguridad en la que habitamos me hace preguntar ¿por qué se vino de los EEUU?. Que este idiota se sume al discurso de Legrand, Tinelli, Susana y toda la derecha tilinga y vernácula que viajó por el mundo con el barato dolar de Menem que hoy todavía pagamos, es un verdadero desatino.
En los ´90 Mauro Viale era el opio televisivo y la gente hablaba de los dudosos personajes que vegetaban en sus programas, mientras una banda de facinerosos vendían armas por izquierda te garcaban con el megacanje y con el blindaje, hacían volar ciudades para cubrir corrupciones y desviaban las investigaciones sobre la voladura de la Amia y la Embajada de Israel.
Hoy, al igual que en la década infame del menemato, Tinelli te idiotiza con sus engendros, Rial, Canosa y compañia hacen pelear putitas y putitos al aire. El viejo Zulma Lobato ingresa impunemente en nuestras vidas, mientras la hilera de jacobos, pachanos, alfanos, etc parecen ya de nuestra familia. Todos hablan de estos cosos mientras la derecha mete miedo con los pibes chorros.
Antes y ahora la realidad armada por los medios ocultan la verdad y nostros preocupados por sumarle billetes a nuestros bolsillos para llegar a fin de mes, no leemos entre lineas y nos distraemos de los temas de importancia. Como en la escuela primaria, tomemos distancia y nos demos tiempo para leer.
En nuestra comarca ocurren cosas y nosotros por el perverso sistema de preocuparnos por llegar a fin de mes y, para bajar el nivel de stress, que nos provoca ese metier nos sentamos frente a la tele para verlo al cabezón cuando grita "buenas noches américa". Despertemos o un día nos vamos a encontrar vos y yo haciendo cola para comprar el ticket para la obra de Zulma Lobato.