
Los hinchas del "decano" andan de ropería en ropería probándose el traje de primera división. Si Atlético va de visita a la élite no habrá muchas sonrisas... me parece
Hace poco mi amigo Dany Garcia me preguntaba desde Nueva York si mantenía mi posición con respecto al cercano ascenso de Atlético Tucuman. Le dije que sí. San Martín, Godoy Cruz, San Martín de San Juan, Gimnasia de Jujuy, Almagro, Chaco For Ever son ejemplos de mi cuasi tesis. Los equipos que acabo de citar fueron y así les fue. Nunca serán de Primera aunque sus hinchas se llenen la boca con cánticos indicando que si lo son. Atlético tampoco lo será.
El status-quo de los torneos organizados por AFA es más castigo que premio para el recién ascendido. Los números avalan esta afirmación. Porqué el recién ascendido tiene que competir con el dichoso promedio de equipos que vienen jugando en la categoría mayor? Porqué el recién ascendido ni siquiera suman la mitad del promedio que arrastran desde el Nacional B? Por qué el campeón del Nacional B divide por uno mientras el "habitante" de la primera categoría lo hace en tres?
Cada vez que pierde desciende más que el resto. "Pero cuando gana trepa más que el resto", dicen los optimistas. Como si ganar en primera fuera fácil. El club afiliado indirectamente a AFA es un invitado condenado a empeñarse para armar un cuadro que le permita una competencia digna por el sólo hecho que pelea con menos armas que los grandes de la división. De qué se vanaglorian los que ascienden? Si el el ticket de vuelta al lugar que pertenecen ya está reservado.
San Martín es un claro ejemplo, se mantenga en la primera categoría o no. Cuál será el promedio que acopiará para la temporada 2009 - 2010? Y si tiene la desgracia del triste regreso ojalá no termine con sus huesos en la Liga, como en su última incursión en el fútbol grande.
Porqué carajo los clubes con prosapia no descienden? Es el único torneo del mundo en el que los clubes importantes tienen salvada la ropa. El equipo de La Ciudadela no es el peor del torneo y sin embargo sufre como si lo fuera. Si River o Boca se van todo el mundo cree que se termina el fobal y... no es así. También en eso San Martín es un ejemplo. Parecía que iba a desaparecer pero no fue así y no hubos suicidios de cirujitas en cadena.
"Yo estuve en primera ¿y vos?" rezan los carteles santos a modo de pulla. "Yo te vi en la Liga" contestan los de la vereda de enfrente. Folklore tribunero vacío y que sólo sirve para la cargada. San Martín estuvo en Primera y su osamenta fue rescatada por un personaje de oscuro pasado y con frondosa billetera, eso si, más hincha que cualquiera que haya escrito algún dichosos cartel.
Atlético nunca fue y si va, corre el mismo peligro aunque sea una empresa del estado tucumano. Por más que los que jueguan sean jugadores de fútbol la suerte decana está atada a un emprendimiento político que requiere de dinero estatal. Cuánto tiempo le servirá al gobierno mantener ese emprendimiento? Es peligroso que la expectativa de competencia esté asentada en el apetito político del gobernador, por más que este sea un declarado hincha "decano".
Es una cuestión de estructura. Mantener a un club en Primera División es caro, muy caro. Si, pero Tigre tiene un presupuesto magro, dirán algunos, Banfield igual asegurarán otros buscando ejemplos. Y que se demuestra con eso.Alguién es capaz de emprender un proyecto como el de Lanús o el de Velez? Desde que ascendió, Lanús, tardó como 15 años en salir campeón.
La estructura tiene que ver con los ingresos genuinos. Cuántos socios tiene Atlético? Qué se puede presupuestar con ese ingreso? El dinero de las entradas sólo sirve para afrontar gastos y costos fijos, jamás para atender el pago de una planilla salarial y, si tienen dudas, pregunten cuánto gana un jugador de Nacional B y de Primera ni te cuento. Los sponsors van aparecer porque hacen cola pa´poner publicidad, sostienen los optimistas. Otra vez el ejemplo del club "ciruja" o ya se olvidaron que arrancó el certamen con el pecho limpio de sus camisetas.
Las divisiones inferiores, olvidadas desde siempre no proveen jugadores desde hace un toco. En Atlético, de su cantera, sólo juega Montiglio. El pulga no es "made in" Complejo Ojo de Agua. En San Martín, apenas el "Ratón" Ibáñez se formó en la institución. Hasta hace un tiempito, en Atlético no alcanzaba pa´pagarle a los ayudantes del "Chueco" Mónaco, coordinador de los planteles con los que la institución interviene en los torneos locales. Y no estamos hablando de "los" sueldos. Apenas monedas si se quiere.
"Se va a hacer socio todo el mundo", dicen los ultras y todos sabemos que Atlético tiene un pequeño lugar para albergar a todo el mundo. Que por más que quiera tiene un techo cuya recaudación aumentará por el incremento de cuotas más que por el número de asociados. En su mejor época Atlético llegó a la friolera de 13 mil socios allá por la década del ´70. Podrá hoy por hoy llegar a esa cantidad de aportantes.
En aquellos tiempos alcanzaba con un solo laburo pa' pagar la cuota y las entradas para ir a ver a Villa, Palomba, al gran "Lito" Espeche, etc. jugar contra Boca o River sin correr el riesgo de descender. Hoy con dos conchabos no te alcanza ni pal' chori y siempre hay un gasto más importante que el fútbol en un hogar cualunque de este lugarcito del mundo.
Son muchas contras para ir de visita a un lugar al que no se pertenece. Por más que Atlético le demuestre al "primohermano" que también puede "tocar el cielo con las manos", se corren muchos riesgos para sostener la cargada folklorica.
Seré un perro verde con esta opinión, pero no me interesa porque eso es lo que pienso. Además pensar de esa manera me aleja de la vacía opinión de la media periodistica tucumana que ya se relame las manos sabiendo que el espacio publicitario aumentará de precio. Ninguno de nuestros comunicadores ha advertido del peligro que se corre "siendo de primera". El periodismo nunca irá en contra de lo comercial.
Si Atlético consigue el ascenso no negaré que me voy a alegrar, pero nunca los fuegos de artificio me van obnubilar. Lo que viene puede ser bueno desde la competencia deportiva, pero es un pésimo negocio para un club que sólo es grande en su pequeña provincia y que, hoy por hoy, depende del aporte estatal que no confío en que será eterno.