11 de junio de 2010

Crónicas mundiales - Parte 1


Por la pequeñez de la tele viví la primera jornada. Mucho ruido y poco fobal. Espero que mejore.

Periferia: Como viraje y laucha fue de corta la fiesta de inauguración. La extención fue la mejor virtud ya que fue aburridito. Blatter en el micrófono no cae simpático aunque él se esmera por parecerlo. Siempre me pregunté qué hace un suizo en la presiencia de la FIFA y la respuesta tiene que ver con la cintura política y con el negocio.

Al menos un presidente de semejante entidad, debería pertenecer a un país con historia futbolera, me parece... digo. Suiza es relojes, chocolate y dinero sucio escondido en sus bancos. Nada que ver con el juego. A ver... sin repetir y sin soplar y le doy diez horas de plazo para que me nombre a algún futbolista suizo que la rompa.

El público: Este es un certamen para ricos o para aventureros. Entre los segundos hay tipos que por lo menos conocen algo del juego. El resto son turistas que compraron un paquete, con entradas incluídas. Ya en Sudáfrica adquirieron una vuvuzela y se dedicaron a soplar. El ruido que produce ese instrumento es insoportable.

El juego:
La primera jornada no dejó mucha tela pa' cortar. Méjico es más que el local, pero no lo demostró en hechos. El primer tiempo la tuvo a favor y el segundo, con actitud, el local emparejó. Al final, el empate le quedó bien. Dos Santos... ta loco lo que juega ese espalda mojada.

Un rato más tarde, Uruguay y Francia también terminaron pata - patero y dejaron al grupo en tabla con un punto por bando. En Francia no se puede creer que no juegue Henry, de una. Si arriba, los que arrancaron jugando, hicieron llover. Qué le pasa a Domenench? Se quiere volver temprano?

Uruguay... hay Uruguay. La mentira de la garra charrúa un día debe terminar. Marcando tapones en las piernas del adversario no se llega lejos. No se gana pegando y no se gana respeto con las bravuconeadas del capitán Diego Lugano. No hay un diez en toda la franja oriental? Para qué llevar semejantes delanteros si nadie le puede arrimar una pelota más o menos digna?

De los cuatro, Uruguay fue el más flojo. La primera jornada ya fue. Mañana juega Argentina... veremos. Hasta mañana

10 de junio de 2010

Policías


Mi suegro sabía decir que ellos y los árbitros no tenían hinchada propia. Actuén o no son permeables a las críticas. Algunas de ellas son injustas...

Vengo de los ´70. No milité demasiado, pero simpaticé con los que lo hacían. Siempre vi en esos tipos de azul (ropa prestada que le decían) como el enemigo a derrotar. Siempre vi en ellos a los malos, pero algunas relaciones de hoy y alguna experiencia del pasado, al menos, hacen que mi pensamiento ya no sea tan categórico.

En aquellos años duros fui una sola vez en cana. No fue por armar una barricada o por tirarles bolillas a los de la montada, sino por cometer el "terrible delito" de transitar sin documentos. Desde ese día me convencí que las boludeces no deberían figurar en los prontuarios.

Era una mancha para alguien que simpatizaba con el pensamiento progre. Una noche en la lúgubre jefatura de policía de los años de plomo para "escarmentar" y para ganarme el castigo de Don Goyo, mi viejo, que igual me mandó al colegio sin dormir. Después agradecí aquel castigo porque tras contar la experiencia vivida fui mimado por mis compañeras.

De adentro de una de las oficinas de la jefatura apareció "Sanguchito" un oficial que conocía de su época de lustrín en el Barrio Kennedy que se prendía en los picados de la canchita de la manzana 5. "¡Negro! que hacés acá? me dijo". En media hora me hizo los papeles y ya estaba afuera. No sé que habrá sido de su vida, pero nunca me olvido cómo me trató.

Hoy me codeo con la custodia de mi laburo y de ellos aprendí y aprendo cosas de su trabajo. Largas charlas en el desayuno y en el almuerzo me aclaran el panorama sobre la ingrata tarea que, ni a palos, haría en mi vida.

La gran mayoría de la fuerza, oficiales o razos, están obligados a hacer trabajos extras de custodia en sus días de descanso en distintos negocios o empresas para poder llegar a fin de mes con un plato de comida caliente en la casa.

Estos tipos, se compran las balas, el uniforme, las botas y, en los operativos hasta se pagan su propio morfi si la jornada se extiende. Algunas monedas le tiran en el sueldo pa' la pilcha y los timbos, pero igual no alcanza.

Entonces me pregunto: la sociedad a la que estos tipos cuidan saben cuanto cobran por arriesgar la vida en esa tarea? La gente sabe que luego de cagarse a tiros con cualquier chorro tiene que dar explicaciones por las balas que gastaron y que tiene que reponer?

Y si decide no pedir la reposición en el organismo burocrático al que pertenece, a las balas que gastaron las tiene que reponer de su propio bolsillo. Entonces que ganas puede tener un "poli" de tirotearse con alguien?

La gente ni imagina que estos tipos no tienen sindicatos y que no pueden pelear por su salario, porque sino son expulsados o trasaladados a lejanas comisarías en un olvidado paraje tucumano? No les exigimos demasiado para las condiciones en la que laburan?

Por todas estas razones la corrupción se encuentra a la vuelta de la esquina. Ya sé que la honestidad vienen o no con cada ser humano, pero ante semejante teatro de operaciones el dinero sucio puede torcer cualquier conciencia.

Eso sí, conciencia torcida o no, no veo a los oficiales o a los razos subirse a una 4x4 para volver a casa.

6 de junio de 2010

Argentina... un chiste


El Mundial se lleva la atención mientras siguen pasando cosas. Siempre es así, pero el problema es que nos acostubramos.

Como estaremos de distraídos, que casi nadie reparó en que Duhalde se solidarizó con los "compañeros" Buzzi y De Angeli (?). Cuando vimos que un "peroncho" de pura sepa se solidarice con la gente de campo? Y la doctrina del General? La marchita no decía "combatiendo al capital"?

Cuando los políticos están de campaña todo está permitido. El gran cabezón bonaerense habla de pobres e inseguridad, para desbarrancar al matrimonio K, pero es hábil para despegar de su responsabilidad de esa pobreza y de esa violencia. No es este Duhalde que, del brazo de Menem y de Cavallo, avaló la revolución productiva? De dónde carajo imagina este tipo que provienen estos pobres y esta violencia?

Todo al revés. Casi todo es un chiste. Macri dice que no pinchó teléfonos, pero todo indica que sí... o mas o menos. "Si aquí nadie va en cana..." dice Juan Pueblo, pero dispara la frase cuando un raterito afana un drugstore, pero mira para otro lado cuando, los políticos se llevan puesto al país con su riqueza incluída. No vaya a ser que en la próxima elección se pierda el bolsón o las chapas...

Como a Macri, niño rico y caprichoso si lo hay, no le gusta cuando no le salen las cosas, recibió el apoyo de una caterva integrada por sus seguidores quienes salieron a hacerle juicio político al Juez Oyarbide que osó meterse con su jefe.

Lilita Carrió sigue denunciando, pero... quien investiga sus denuncias? Un estudiante de 1º año de abogacía, acaso? Tampoco con las denuncias de ella nadie va en cana. Y entonces... cómo es esto?

Todo el mundo se entumece con el mundo Tinelli y Ricky Fort. Y dentro de poco se obnubilarán con el Mundial, mientras Moyano y sus millones sindicales intentan quedarse con el club Comunicaciones, como otros tantos políticos que de uno en fondo recorren el coto de caza que los dirigentes genuninos de este deporte han descuidado.

Cualquier landronzuelo de poca monta, sin amigos influyentes y sin plata se come toda la sentencia sin poder asomar el morro... y está bien. Pero deja de estar tan bien cuando cualquier barrabrava, enjuiciado, sentenciado o sospechado se sube a un avión y se las toma para Sudáfrica. Algún teléfono influyente debe haber sonado en un tribunal para que cualquiera de estos tipos obtenga permiso para salir del país.

Mientras tanto, en nuestra provincia, el prestigioso diario La Gaceta banaliza un hecho grave como este y lo toma como que es el folclore del fútbol que haya viajado algún tristemente célebre integrante de una hinchada local y ninguna figurita de la hinchada archirrival. Una estupidez total.

Así se vive en este país. Entre los hechos importantes que se tinellizan y los superficiales que toman la importancia de secreto de estado. La Biblia y el calefón. La risa y el llanto... y eso que la selección Argentina todavía no empezó a jugar.

27 de mayo de 2010

Tamos perdidos


Llegó el día... un hincha de Rosario Central se quitó la vida por el descenso "canalla". La locura por el éxito se llevó puesta una vida.

Juan Pablo se llamaba el tipo... Una nota dice que no pudo soportar ver a su equipo en el Nacional B. Hay que parar esta locura. Desde algún lado tiene que venir una palabra cuerda. El fútbol es un juego al que el dinero, con su dudosa virtud ha infectado en todos los ámbitos.

Que alguien tome tamaña actitud es el resultado de un discurso perverso que hace creer a la gente que lo único que sirve, en el deporte y en la vida es el triunfo. Gracioso objetivo, cuanto menos, en un país en el que hacen cola los perdedores y los fracasados.

Los voceros del triunfalismo se enojaron con Marcelo Bielsa cuando dijo "... además, dónde está escrito que el seleccionado argentino debe ganar siempre?. Y el loco tenía razón. Esto es apenas un juego, a pesar que, haya uno dos o tres tipos que se llenen de dinero.

Este país, futbolero y sanguíneo, debe estar atento a los discursos. Debe dejar de creer que somos los más grandes que hay. Que somos los más lindos, que somos el granero del mundo. Que somos los que tenemos la avenida más ancha y los que comemos la mejor "nerca" del planeta.

Hay que abrir los ojos. Los aduladores del éxito nos quieren hacer creer que siempre hay que ser un ganador. Que los segundos son los campeones de los fracasados. Y, en realidad, los únicos que siempre ganan son ellos. Los que van a ir al ver el Mundial y se van a alojar en lujosos hoteles.

Hoteles a los cuales, los ilusionados buscadores de la consagración nunca accederemos. Vamos a ver cuál de todos ellos hace un mea culpa. Vamos a ver cuál Bilardo, Niembro, Closs cambiará el discurso tras tamaña tragedia rosarina. Cuantas veces el fanatismo de Juan Pablo se habrá nutrido de las palabras de estos vendedores de fantasías.

Me dirán que este caso es un aguja en un pajar. Que hay que remover mucho para encontrar hechos tan tristes, pero en nombre del fútbol o del color de una camiseta ya hubo bastantes muertes. Todo es triste en este país y el fútbol no es la salvación ni el encargado de devolver la sonrisa a este pueblo. No puede quedar la felicidad popular atada al caprichoso destino de un balón.

Esto significa que estamos mal. Que hemos equivocado el camino. Y, que por sobre todas las cosas, debemos desmenuzar los mensajes que nos llegan. Que todos debemos tomarnos un tiempo para analizar lo que nos quieren contar. Debemos decifrar los intereses de los comunicadores.

Es deporte, nada más y nada menos. No debe ser un opio. Debe ser una distracción. Las cosas trascendentes pasan por otro lado. Sólo hay que estar atentos.

23 de mayo de 2010

Estupidezbook


Me puse vago. Escribo y lo que escribo me molesta como queda. Pero más allá de mis ganas siguen ocurriendo cosas sobre las que debo decir algo... creo

Facebook o cualquier otra red social, es lo mismo. Creo que hay mucha gente al pedo y, para colmo, con las neuronas adormecidas. Tanta ganas de mostrar hay? Tengo una cuenta y cada vez que la abro espero encontrar algo interesante. Pero no... es al vicio.

Boludos diciendo que están cansados de estudiar. Reverendos pelotudos que suben fotos con gentes que no conozco. Amigos recientes que se sumán a través de un simple klick. Energúmenos que ¿etiquetan? a otros idem en una foto. Mogólicos que te cuentan que están por desayunar o por dormir o por salir o por bañarse.

Qué carajo me importa todo eso. En serio, cuenten algo que valga la pena y no que informen cuál es su amigo del día o si son hinchas de Sacachispas o de Alto Verde. Dejen de mandar regalos que no cuestan ni una moneda o corazones dibujados por otros. Dejen de hacerse la yuta porque un pelotudo inició una movida en la red.

Hacerse la yuta siempre fue algo irreverente y que se hacía espontaneamente o por vaguedad de estudio. Cuál es la aventura de encontrarse con 2000 pelotudos que no conocés y te crees que sos piola porque respondiste a un llamado de otro gil que la va de conductor de masas.

Vayan a jugar a la pelota y dejen la compu para algo más constructivo que subir fotos de tus vacaciones en la pindonga. Si querés contar de un veraneo invitá a tu casa y hablá con tus amigos. Dejate de joder con eso de que un tipo que es amigo de un amigo de un primo tercero conoce de tu vida porque le mostraste una foto.

Supuestos ingeniosos que te invitan a unirte a grupos que ama el bonsai, o el comino en granos, o la pelada de la brujita Verón. Qué te suma formar parte de algo tan estúpido? Que te suma crear un grupo de... Cuál es el sentido de todo esto?

Muchos dirán: "y éste por qué critica, si tiene una cuenta". A modo de explicación puedo ensayar que ya sabía que la estupidez humana no tenía límites, pero parece que también es contagiosa

28 de abril de 2010

Terminó la visita


Con mucha pena y casi nada de gloria Atlético regresa al Nacional B. Los únicos de Primera fueron los hinchas. De los dirigentes para abajo fue feito todo.

Me tomé un tiempo para escribir sobre la aventura de Atlético en la élite. Leí mucho lo que escribieron otros y también escuché mucha radio y vi por tele las imágenes una y otra vez. Pregunté y averigué sobre jugadores, técnicos y dirigentes.

Después de todo ese laburo periodístico reafirmo que no se puede jugar en el primer nivel teniendo una estructura de segunda, con decisiones de segunda, con técnicos de segunda y con jugadores que, salvo honrosas excepciones, también son de segunda.

Pero esto de la falta de proyecto y de estructura se leyó únicamente en este sitio desde antes que arrancara el Apertura de Primera División. Nadie habló de ello. Entonces también hubo un periodismo de segunda que, arrancó con la crítica, cuando la leche ya estaba derramada. Antes... nada. Antes, la nota forra, antes lo superficial. Nunca una crítica, jamás señalar un error.

Hoy son todos analistas. Nadie dijo que Matías Escobar ganaba una bocha de guita por por mes y que nunca jugó. Quién lo trajo? Abondándolo? Quién aceptó? El bien recordado Chulo? Quién firmó el contrato? Mario Leito, el que le dedicó mucho tiempo al club... y ahora ya está cansado

El retorno era un hecho desde hace mucho. Desde que la plantilla se conformó. Desde el momento en el que en la misma mesa de las decisiones se sentaba un empresario. Desde el mismo momento que se decidió premiar a los héroes del ascenso con las renovaciones de contrato.

Jerarquía era lo único que esas renovaciones no aseguraban. Un grupo de jugadores que tenían nivel en el Nacional B, pero que para que la cosa funcionara se necesitaban espaldas con historias de Primera. Hacía falta que vengan tipos que, por su apellido, tenían que tener asegurada una camiseta titular.

Pero técnico, dirigentes y empresarios trajeron tipos que apenás podía pelear el puesto y nada más. Cuando las piernas empezaron a flaquear el veranito del arranque del Apertura mutó a tormenta eléctrica y, a duras penas, se completo una primera parte de temporada más o menos digna.

Hubo tres cuerpos técnicos en esas 19 fechas y sin embargo se sumó 23 puntitos. La segunda pretemporada, los jugadores que se agregaron y los caprichos de un técnico reciclado como "Chiche" Sosa empujaron a la debacle final. Jugadores que se rompían, técnico que cambiaba el equipo de a puñao y jugadores que perdieron la confianza y la fortaleza física.

Cuando Atlético todavía no encontraba el equipo, el resto ya tenía su maquinaria aceitada. Entonces todo se hizo cuesta arriba. La bulimia de gol, la falta de juego asociado no podía ser contarrestado por el "huevo, huevo, huevo", más la cabeza atrofiada de un equipo que se había acostumbrado a no ganar, fue el coctel de la derrota.

También se suma para que este final se produzca tres fechas antes que termine el torneo el poco interés que algún jugador de renombre emigre hacia el interior profundo de este país. Una valija con plata llevaron los dirigentes para traer al "Chino" Luna, pero el delantero usó el interés "decano" para negociar un mejor contrato en Tigre.

Pavlovich también usó idéntica estrategia para quedarse en Argentinos. Armani quedó entrampado entre los intereses de su empresario por llevarlo a Racing y la intención del presidente de Tiro para que venga a Atlético. Ni uno ni lo otro. Armani sigue en Santa Fe.

Fondacaro fue otro. Entre el mediodía y la siesta de un día agitado cambió Tucumán por Barcelona y se fue al Espanyol cuando sólo faltaba que pusiera el gancho. Historias dirigenciales de este fracaso. Un viejo dirigente decía hasta que no firma no viene. Si llevaste la plata, la lapicera, el contrato de AFA y te volvés a Tucumán con las manos vacías, es porque algo hiciste mal.

Todos deben aprender de esto, incluídos nosotros lo periodistas. Hacer periodismo no es sólo contar hechos, sinó señalar errores, criticar sin temor y opinar sin el interés por el dinero. Todos los que vemos fútbol tenemos que volver a remar en el Nacional B, incluidos los periodistas silenciosos.

Pero los dirigentes deben mirar más allá de un ascenso efímero. Desde ellos tiene que bajar un mensaje que no dure 12 meses. PROYECTO Y ESTRUCTURA... de eso se trata y si hay que esperar más de un año para ser de Primera en pos de esos objetivos hay que tener los "huevo, huevo, huevo" para hacerlo.

15 de abril de 2010

La periferia del juego


La grey periodística dedicada al fútbol cada vez habla menos del juego y más de los hechos colaterales. La información farandulera le ganó la pulseada a lo importante.

Un periodista que vivía por estos "lares" sabía decir "rectángulo verde, m´hijito... es lo único que importa" y después, él mismo escupía para arriba hablando de una salida nocturna del "Burrito" Ortega en nuestra provincia o de la adicción de Diego, descalificatorias ambas.

Hechos de la vida privada de los jugadores o técnicos ganan espacio en los medios y, lo más grave, es que de a poco ese tipo de noticia se convierte en el epicentro distrayendo la atención de lo verdaderamente imortante. El 219 de Palermo fue el epicentro y el pase de Riquelme también formó parte de ese acto único.

Pero no. La inmensa mayoría de los periodistas centró su atención en el festejo, en lo secundario, en la caprichosa pelea privada de dos ídolos. En el desencuentro que existe, pero fuera de la cancha y no dentro de donde este juego se llama fútbol. Entonces se llena papel y minutos de aire con el festejo solitario de uno y otro.

Pasó igual con la goleada de Godoy Cruz a Tigre. La noticia verdaderamente importante fue el resultado y, a raiz de él, el arribo a la cima de los mendocinos. Pero otra vez para los periodistas centraron su atención en los insultos que se propinaron los técnicos de ambos equipos.

Y como hienas con la carroña saltaron sobre ese bravuconeo de barrio que Assad y Carusso Lombardi se boquearon mutuamente. Otra vez la cara de los dos técnicos las vimos hasta en sopa y nadie dijo nada de el baile que se comió el matador de Victoria y el tremendo campeonato de los mendocinos de la mano del Turquito.

Entonces, todos los que agarran un diario o prenden la tele o la radio creen que eso es periodismo. Creen que eso es informar, creen que lo periférico es importante. Sin ir más lejos, en Tucumán, creen que aprenderse los apodos de los jugadores para parecer más familiarizados es hacer periodismo.

Creen que mostrar las pizzas y la empanadas que mandan los sponsors forma parte de esta sagrada profesión. Un estúpido que se hace llamar el hombre kiosco recibe el calificativo de periodista. Otros que se codean con los dirigentes durante años después son amenazados, porque no guardaron la distancia necesaria.

La periferia le gana a lo escencial. Lo secundario es primario. Del juego nadie habla, porque no vale la pena. La nefasta manera de hacer periodismo en nuestro país y en nuestra provincia se nutre de lo chiquito, porque a la gente desde hace años, se les hace creer que lo que ven es importante.

De los tejemanejes de los dirigentes no se habla. Del desembarco de los políticos en los clubes no se habla. Del desapego al trabajo en inferiores no se habla. De que al "Chueco" Monaco no le pagaron el premio del triunfo contra Tigre no se habla. De que criticar en voz alta a un jugador de San Martín en cualquier tribuna de La Ciudadela es jugar con la muerte, no se habla y eso que eso es periférico.

Cómo es periférico que te afanen a mansalva luego de un partido nocturno en el Monumental y tampoco se habla. Lo superfluo, los apodos de los jugadores, las pizzas en el estudio, las cargadas, el peinado y las pilcha de los protagonistas. Ese periodismo es el que se ve. Tan periférico como de lo que se habla.