10 de abril de 2007

El que lo marcó a Pelé















Juan de la Cruz Kairuz jugó en muchos clubes del noroeste argentino y hoy conduce a Juventud Antoniana. Esa no es la noticia sino que está acusado de represor.

Mi amigo Raúl Madkur me envió una nota que publicó Pagina 12 referida al técnico represor Juan de la Cruz Kairuz.
Es el mismo que en un amistoso entre el Santos de Brasil y la Selección de la Federación Tucumana de Fútbol en los '60 tuvo el privilegio de marcar por toda la cancha a Pelé.
Un tiempo después se radicó en Jujuy y combinó su laburo de técnico con el de policía en la localidad de Ledesma. Está acusado de integrar un grupo de tareas y lo vinculan con la desaparición de Luis Aredez.
Hacía mucho que no me trepaba a una tela para gritarle a alguien pero me indignó que un personaje como el de Kairuz pasara por el Monumental sin que nadie le recordara esa parte oscura de su pasado. En realidad no me subo a una cerca desde que soy periodista. El sábado no aguanté, y le grité de todo. No lo hice en carácter de hincha sino de ser humano. Me da mucha bronca que un señor que proviene del riñón del fútbol sea enjuicido por crímenes de lesa humanidad.
Para que conozcan a este triste personaje reproduzco la nota publicada en Página 12.

JUAN DE LA CRUZ KAIRUZ QUERELLO A SUS DENUNCIANTES
Juan de la Cruz Kairuz, el director técnico acusado de integrar un grupo de tareas durante la última dictadura, es un hombre obstinado. Niega una y otra vez aquel pasado, pero no sólo eso; ha decidido querellar a sus denunciantes: Daniel Tort, un abogado de Salta vinculado a organismos de derechos humanos, y a un testigo clave de su historia, Ricardo Arédez, hijo de Olga y Luis Arédez, un matrimonio emblemático de las luchas políticas y sociales en la localidad jujeña de Libertador General San Martín. Ella, una corajuda Madre de Plaza de Mayo, también lo incriminaba, hasta que falleció el 17 de marzo de 2005 producto de una larga enfermedad. Su esposo se encuentra desaparecido desde el 13 de mayo de 1977.
El también ex futbolista de Atlanta, Newell’s y Gimnasia y Esgrima de Jujuy entre los años ’60 y ’70, había sido ayudante de campo primero, y DT después, en Atlético Ledesma, el club del ingenio azucarero que aún pertenece a la familia Blaquier. Entrenador de día y represor de noche, como tituló Página/12 en una extensa nota el 17 de abril de 2005. Kairuz, patrocinado por el letrado Dardo Verchán, presentó en la Justicia una querella contra Tort, quien además de abogado es socio del club Gimnasia y Tiro de Salta que, con una denuncia pública, lo obligó a renunciar en septiembre del año pasado, luego de haber permanecido apenas unas horas en su cargo. Sin embargo, como el técnico es un personaje con contactos políticos y deportivos en las provincias del noroeste, consiguió trabajo con relativa facilidad y hoy conduce al plantel de Juventud Antoniana, que juega en el campeonato Argentino A.
Hasta donde el doctor Tort pudo indagar, sólo un miembro de la comisión directiva del club que lo mantiene contratado se opuso a la llegada de Kairuz por sus antecedentes durante el régimen militar. El entrenador revistó como agente en la policía jujeña durante ocho años, a partir de 1973, según relató en más de un reportaje. En esa condición participó de un operativo represivo en la casa de la familia Arédez el 13 de junio de 1977, cuando se cumplía un mes del secuestro y desaparición de Luis, quien era el único intendente de Libertador San Martín que se había animado a cobrarle los impuestos que correspondían al ingenio de los Blaquier.
Para la conducción de Juventud Antoniana encabezada por el ex senador provincial del PJ, Francisco Cornejo –en rigor, la entidad entró en convocatoria de acreedores el 24 de julio de 2000, quebró y su fútbol está controlado por un órgano fiduciario–, aquella historia de Kairuz no pesó a la hora de emplearlo, como sí había sucedido en Gimnasia y Tiro, un rival tradicional, como lo es también el otro “grande” de la provincia, Central Norte. De Antoniana, como se la conoce popularmente, son hinchas caracterísaticos el vicegobernador de la provincia, Walter Wayar, y el actual intendente de la capital, Miguel Angel Isa, quien también condujo al club en el pasado.
Tort ha sido denunciado en el Juzgado Correccional N 3 de Salta, a cargo del doctor Fernando Marinaro y la causa tiene el número 23.300/06. Kairuz le reclama 24 mil pesos de indemnización por el contrato que no pudo cumplir en Gimnasia y Tiro, más 10.000 por daño moral y la pena de prisión. “Si su moral vale 10.000 pesos, no hay problema, yo se la pago. A mí no me interesa lo que pueda sucederme; sí que se sepa la verdad de lo que hizo Kairuz durante la dictadura.”
Asimismo, Arédez, quien trabaja en la Universidad de Buenos Aires, confirmó que él también fue querellado por el técnico y ex policía represor. “Quisiera saber por qué hizo el operativo en mi casa y qué pasó con las cosas que se llevaron, como documentación de mi papá; sobre todo, la vinculada a su trabajo al frente de la Municipalidad.”
Ricardo sufre una clase de indignación muy diferente a la que se atribuye Kairuz, producto de una presunta afrenta a su honor. Su padre continúa desaparecido, su madre murió por un tumor cancerígeno producto de la bagazosis, enfermedad que causa el bagazo, o residuo de la caña depositada al aire libre por el ingenio que le dio de comer al entrenador, y aún espera por el esclarecimiento total de esas muertes en la Justicia. Tampoco, claro está, sería el único testigo en condiciones de ratificar todo aquello que Kairuz niega hasta hoy.

9 de abril de 2007

Fuente Alba


















Este país no cambia más. Cuando protestás poque algo que está mal hasta te podés topar con un energúmeno que no tiene reparos en matar. Carlos Fuente Alba es otro de los buenos que muere.

En el gobierno nacional muchos se llenan la boca con el discurso por los derechos humanos, pero parece que aquellas dos palabras son cada vez más vacías.
En el gobierno nacional todos se llenan la boca hablando de superavit. Pero, si la guita sobra, porque no se arreglan quilombos como los sueldos de los maestros, por ejemplo.
Jorge Sobisch, gobernador de Neuquén es casi un cadaver político y se quiso salvar tirando la pelota afuera y culpando al rati Poblete, autor del disparo que le causó la muerte al maestro. Para colmo, el mandamás neuquino, se hundió sólo asegurando que él mando a reprimir. Rápidamente sus aliados Macri y López Murphi lo dejaron solo
Los maestros del país dieron muestra de unidad y pararon las clases en muestra de repudio al asesinato de un tipo que protestaba por no ganar un salario digno. Más que nunca entonces ¿dónde está el superavit?. Cómo se puede usar esa palabra si la mayoría de los empleados estatales tienen un sueldo básico por debajo de los 300 mangos y todo lo demás que cobran son conceptos en negro.
En Salta, los maestros fueron reprimidos, pero no sólo porque participaron de la jornada de protesta nacional sino porque también se mantienen en la lucha desde que no comenzaron las clases. La provincia gobernada por Romero también los tiene a sus maestros muertos de hambre.
En el diario El Tribuno no sale nada de esto.
De cuál derecho humano habla el presidente y fustiga a la Corte de Casación por los juicios a los represores y no se fija en la dignidad de los trabajadores estatales que hoy cobran más o menos y cuando se jubilen van a cobrar miseria. Carlos Fuente Alba ingresó en la lista de los mártires.
Todos, aunque sea un tanto así, morimos junto a él.

Fútbol sin dramas


















Atlético sumó su quinta victoria el sábado pasado y a la salida fui testigo de que, muchas veces perder en el fútbol, no significa perder la vida.

Atlético volvió a mostrar practicidad y efectividad. La "víctima" fue Juventud Antoniana dejando en claro que el equipo está.
El Monumental volvió a estar "al palo" con la gente prendida con el equipo que se quedó sólo en la punta.
Pero más allá de la racha, del buen juego cuando aparece Sarría o de la entrega de Cavallo y de los piques de Ramírez Silva, el saldo realmente positivo es lo que me tocó vivir cuando emprendí el regreso a casa.
Si bien voy disfrazado como periodista, estaba acompañado por mi esposa que llevaba en la mano una camiseta decana (modelo ´95, de mi hijo). Salimos entre los hinchas salteños que a nuestro paso nos felicitaban por el triunfo.
No había muestras de histeria ni agresión, tampoco lágrimas. Atlético había ganado con absoluta justicia y tal vez eso pesaba.
Pero todos sabemos que a algunos hinchas se les pierde el mundo cuando su equipo cae derrotado.
No pasó así con los de Juventud Antoniana. Sería bueno que se repita

30 de marzo de 2007

Silencio, Dios está enfermo











Otra vez el tipo que le puso apellido a la Argentina está intenado en un Sanatorio. Otra vez es noticia. Gracias a Dios está vez fue distinto

La nueva noticia de una recaída del Diego me trajo a la memoria una nota que escribí hace un tiempo para una revista tucumana. La titulé "Los demonios de Dios" (La revista se llamaba Los Mil Demonios)
Entre esta enfermedad y aquella hay una gran diferencia. Los periodistas no comimos carroña esta vez y eso es bueno.
Lo que sigue es la nota de las que les hablaba:

Diego Maradona pasó y pasa por la vida de los argentinos dando alegrías y luchando contra los demonios que lo acosan. Muchas veces lo dejamos solo en la pelea y hasta le hacemos barra en contra.
Cuando me puse a enumerar la cantidad de demonios que el tipo tenía me di cuenta de su grandeza.
A cualquier hijo de vecino con uno le basta y le sobra.
Me di cuenta que había descubierto una especie de verdad revelada de la vida, casi matemático: a tanta grandeza… tantos demonios.
El tipo es Diego Armando Maradona, que no tiene mil demonios pero sí tiene muchos.
Dicen que pienso así de él porque lo admiro o porque yo, como tantos otros, me considero su hincha número uno.
Que lo justifico, que lo perdono, que lo apaño… ni que yo fuera Dios.
Este artista, comparable a tantos genios del siglo pasado ha mantenido encarnizadas luchas con cada uno de los demonios que se les ha ido presentando. A algunas las ganó, otras las perdió, mientras que en otras sigue parado en medio del ring pegando y recibiendo.
Cada uno de los demonios se le presentaron, creo que para confundirlo, con distintas formas: de traje y con micrófono simulando ser periodistas; amorfos como el
poder y la fama. Con el aspecto de amigo como Guillote y el entorno; de blanco como la cocaína, de hinchas exitistas y crueles como los argentinos. Y la lista sigue...
Los periodistas hemos usado sus andanzas fuera y dentro de la cancha para gastar litros de tintas y kilos de papel y nos hemos aprovechado de todo, sin escrúpulos. Desde la gambeta memorable en el Azteca del ´86 o como la "cama" que le hicieron en el departamento del Barrio de Caballito. Todo servía para vender diarios y llenar programos de radio y Tv Lo que él generaba era oro en polvo y había que aprovecherlo.
Hoy todos ponen cara de compungidos ante su enfermedad. No vaya a ser que se extinga el filón. Y si se extingue nos daremos maña para seguir vendiendo con su vida y obra.
El poder fue el demonio más vil. Ya sean los gobiernos argentinos, la FIFA o la AFA. Dos presidentes le prestaron el blacón de la Rosada. Dos veces usaron su figura para sentir el calor del pueblo. Algunos dicen que el incidente en el Barrio de Caballito se montó para tapar la valijas de Amira Yoma. Políticos del riñón de Menem se confabularon para que Diego se el pato de la boda. Y lo lograron.
La fama es otro demonio que no lo deja descansar, pero al menos es más lógico que lo acose. Siempre le va a rondar y todavía le cuesta vivir pegada a ella.
La droga llegó de la mano de la fama y eso que lo visitó por primera vez cuando el esplendor, la gloria y los títulos no eran tantos. Sin embargo hay que vivie en un mismo habitáculo con el talento, el dinero, la fama, las minas que te buscan y además con uno mismo. Para colmo el entorno nunca estuvo capacitado para decirle que no o aconsejarlo. Entonces ¿cómo no llegar a la droga?
Después llegó Guillote, el demonio-amigo, hermano, compinche de la noche en los tiempos buenos, devenido en el peor de los zánganos en el ocaso. Traidor para muchos, amigazo para otros.
Después venimos nosotros, terribles hijos de buena madre vestidos de hinchas que usamos su obra de arte ante los ingleses a modo de venganza patriotera por Malvinas. En aquel ´86 salimos a gritarles a todos que éramos los mejores del mundo y que Dios era argentino. Somos los mismos que rogamos por su vuelta después del 0-5 ante Colombia en las Eliminatorias del ´94.
También somos los mismos que ante cada recaída salimos a pegarle con lo que tenemos a mano. Gordo, drogón, fiestero, borracho son algunos de los calificativos que usamos.
Ni lo cuidamos, ni lo mimamos. Eso sí, lo juzgamos. No respetamos su privacidad ni la de su familia y encima opinamos cómo se tiene que comportar. Alguna vez, en una entrevista el Negro Lucas Victoriano me dijo: "me hubiera gustado que nosotros hubiésemos cuidado de él como los EEUU hicieron con Michael Jordan... de ese `negro` sólo conocemos lo que hizo en la cancha, pero alguna cagada habrá hecho... ellos cuidan a sus ídolos".
Nosotros no los cuidamos, los envidiamos, los usamos y dejamos que se la agarren sólo con sus demonios, como en el caso de Diego.
Que se las arregle... total es Dios.

28 de marzo de 2007

Perdón Cavallo


















Desde que llegó le di con todo al pelado volante de Atlético, pero con justa causa. Los últimos cuatro juegos fue figura y cabe un reconocimiento


Es como casi todo el equipo. Cambió para bien.
Tampoco me voy a exceder. Jamás será el Lito Espeche, ni el Flaco Palomba. Tal vez por su juego esté más cerca de Luis Américo Valoy, pero falta mucho para que alcance el lugar que el santiagueño dejó en la memoria de los hinchas.
Pero nobleza obliga. El volante central decano se ha convertido en el hombre clave de la media cancha. Es el que mejor recupera, pero a comparación del torneo pasado ya no la entrega a los contrarios y le da destino seguro.
Habla a los árbitros, ordena a sus compañeros, raspa de lo lindo, pero ya no lo expulsan tanto. Además es la rueda de auxilio del que pasa al ataque. Incansable a la ahora de correr y cubrir espacios y espalda de compañeros, muestra un impresionante estado físico.
Nunca es tarde para reconocer la mejoría de un jugador.
Además no quiero que este sitio sea visto como un lugar que se regodea resaltando lo que está mal.
Algo bueno siempre hay. Este fin de semana el rendimiento de Darío Cavallo merecía este reconocimiento.

27 de marzo de 2007

¿Y la memoria?


















Atlético y San Martín jugaron de local. Dirigentes de uno y otro lado se olvidaron del 24 de marzo de 1976

La verdad, da bronca.
El fútbol y sus urgencias no deja ver el bosque. Los 31 años del golpe de estado más sangriento de nuestra historia pasaron como si nada para los dos clubes tucumanos.
Los dos jugaron de local y los dos ganaron. Atlético estiró su racha y San Martín paró la cadena de derrotas.
Pero otra vez el fútbol quedó a contramano. A nadie le costaba nada realizar un minuto de silencio, pero aquellas urgencias no dieron lugar a rendir un homenaje a los desparecidos.
Mucho más grave del lado de Atlético, que es conducido por funcionarios del gobierno. Que estúpido que soy, me olvidé que el domingo hay internas en el partido gobernante. Mirá si se van a andar acordando de mártires.
Eso sí, la bandera en apoyo a Bety Alperovich para las internas estuvo al toque.

26 de marzo de 2007

Vendehumos














Los medios del poder pintan una realidad inexistente. La publicidad oficial se come crudo al periodismo y la única información que le llega a la gente es la que refleja los logros del gobernante.

Si uno mira tapas de diarios y escucha radios en el segmento mañanero se da cuenta que algo huele mal. Que no puede ser. Que esta provincia y este país no han mejorado tanto.
Que no hay tanta manteca para tirar al techo.
Kirchner se sube a una tribuna y dice que los maestros santacruceños ganan 800 mangos más que los del resto del país, pero no dice cuanto cuesta el puchero en su pago chico. Denuncia presiones porque 4.500 estatales y docentes salieron a la calle a pedirle aumento a su gobernador monigote.
Arriba se puede ver cómo reflejaron la noticia de la marcha dos diarios distintos de esa provincia.
Tucumán no está lejos de ese tratamiento de la noticia. Por la mañana, los dos canales de aire abren su programación con dos programas periodísticos. Periodísticos es una manera de decir.
La publicidad oficial abunda en ambos y uno es conducido por el cuñado del gobernador. Imaginen el tratamiento de la noticia.
En ambos la exaltación del pavimento es un hábito.
En ambos la desnutrición se acabó.
En ambos los aprietes a los empleados estatales por culpa de las internas no existen.
En ambos las cloacas de Villa Alem no están colapsadas.
En ambos los controles de medio ambiente funcionan a la perfección.
En ambos la inseguridad terminó a partir del tope horario.
En ambos Alperovich es Superman.
Lo que cuentan Rojkés, Amaya, Nóblega, o Luciani es la mitad de la verdad o la que les conviene que, en todo caso, es casi como mentir.
Tampoco La Gaceta parece entender eso de hacer periodismo, ni del poder con el que cuenta. Hoy por hoy, lo único que le interesa al gran diario tucumano es facturar. Sumar dinero para las patricias familias que componen la sociedad anónima. Ahora que tiene espalda para aguantar y hacer periodismo, escapa. Algo de Aurane, algo de Van Mameren de vez en cuando no alcanza.
El periódico parece periodismo, pero es la consecuencia de la enemistad de su dueño, el inefable (por calificarlo cariñosamente) Alberto Llarllora y José Jorge. Algún negocio no cerró antes de la llegada al poder del radical-peronista gobernador. Eso sí, algunos de los que trabajan en su redacción hacen periodismo, mientras que otros tienen un kiosco.
Para El Tribuno, Alperovich y su mujer también son Gardel, Lepera y los guitarristas y todos sabemos que no llegan a ser Los Palmeras.
De las radios ni hablemos. Los movileros de cada una de ellas le ponen el micrófono al funcionario de turno y la repregunta es una utopía. Como diciendo “dibuje funcionario, dibuje”. Desde el estudio el conductor sólo se preocupa porque la pauta oficial se pase religiosamente.
Estamos a merced de estos gobernantes y de estos periodistas a quiénes, gracias a Dios y a la pauta oficial, no les cortan el cable a fin de mes.